Qué difícil es matar
Puesto número 3:
La muerte de Superman.
¡Joder, es Superman! Superman, el hombre de acero, el hombre indestructible. ¿Quién puede matar a Superman? Evidentemente todo hace pensar que será su eterna némesis: Lex Luthor. Pues no. Al final a Superman le mata un bicho que aparece dios sabe de donde, muy feo y con cristales por todo el cuerpo. ¿El plan para matar al hombre de acero? Liarse a mamporros hasta que uno de los dos muera. El giro argumental es que al final, de puro débiles que están por la batalla, los dos mueren de agotamiento. Ellos y el lector. Que se queda estupefacto ante una batalla Supersosa, páginas y páginas de intercambios de golpes que no nos pueden dar más igual. Sólo un momento en el que los cristales de un edificio explotan a causa de la onda expansiva de los golpes nos aporta un poquito de épica a una lucha que.... zzzzzZZzz....

Puesto número 2:
La “muerte” de Anakin Skywalker.
Vale, esta no es una muerte en el sentido estricto de la palabra. Pero como queda literalmente partido por la mitad mientras le devoran las llamas... cuenta como muerte. Y es que en la secuencia final del Episodio III de Star Wars podemos ver una lucha asombrosa entre Obi-Wan y Anakin. Hacen giros, piruetas, saltan en medio de la lava, sujetos a una plataforma que se hunde, luchan sobre robots minúsculos. ¡Pasada total!! ¡Acción inimitable! ¡Destreza asombrosa!! Y todo para que al final lleguen en tablas hasta un punto en el que Obi-Wan (Atención) ¡Se coloca en la parte de arriba en una cuesta y le dice a Ánakin “¡Ya he ganado, estoy en cuesta!” (Minuto 6:20 del video) Y lo asombroso es que tiene razón, Anakin intenta saltar por encima de él (¿El código Jedi impide el ataque directo o lateral?) y Obi-Wan... le lonchea todo lo que quiere y más. Es decir: todas las peripecias de un Jedi quedan desactivadas si uno, por ejemplo, se sube a un escalon. Hazlo, di “¡Casa!” y Darth Vader estaría perdido. Una de las mejores batallas con espadas de la historia del cine desactivada por el giro más patético imaginable.
Puesto número 1:
La muerte heroica más ridícula de la historia de la ficción.
Yo soy más (o era más) de Star Wars, lo reconozco. Pero nunca he entendido el supuesto odio entre los fans de Star Wars o Star Trek. A mi el capitan Kirk (El mítico capitán de la Enterprise) me gusta bastante. No tanto como Spock, pero mola. Ha luchado con su nave contra incontables enemigos, es un estratega consumado, es el héroe galáctico definitivo. ¿Cuál puede ser la muerte de Kirk? Pues lo lógico sería lo que hicieron con su padre en esa nueva versión tan irregular de Star Trek: morir como última defensa de la tierra contra un temible ejercito invasor. Morir a bordo de su nave y vendiendo cara su prolongadísima derrota final. Pues no. El motivo de la muerte del Capitán Kirk fue el mismo que el de otro grande: Murillo. Y es que los dos fallecieron por caerse de un andamio. Como lo lees. El Capitán Kirk está retirado y tomando tan tranquilo un gin-tonic cuando aparece el nuevo capitán del Enterprise, el capitán Picard. Picard le pide ayuda para su misión cuando aparece un malo cuyo nombre no recuerdo. Picard y Kirk empiezan a perseguir al malvado saltando de terracita en terracita. Y cuando digo terracita me refiero a un puente que parece construido por Benito y Compañía, porque a poco que sopla el viento se viene abajo y el capitán Kirk se cae desde unos cuatro metros de altura. Un instante después el estratega más brillante de la flota estelar fallece. Yo creía que estaba viendo un sketch, pero no. Ese es el final de James Tiberius Kirk.
Qué triste, dios mio!!






























