Sólo sé que sigo sin saber nada

jueves, julio 16, 2009

Qué difícil es matar

¿Qué pasa cuando le encargas a un guionista que perpetre la muerte de un personaje que le importa poco o nada? He aquí tres ejemplos vergonzantes, tres héroes de leyenda que tienen una muerte, como mínimo... de mierda. Sí, como mínimo.

Puesto número 3:
La muerte de Superman.
¡Joder, es Superman! Superman, el hombre de acero, el hombre indestructible. ¿Quién puede matar a Superman? Evidentemente todo hace pensar que será su eterna némesis: Lex Luthor. Pues no. Al final a Superman le mata un bicho que aparece dios sabe de donde, muy feo y con cristales por todo el cuerpo. ¿El plan para matar al hombre de acero? Liarse a mamporros hasta que uno de los dos muera. El giro argumental es que al final, de puro débiles que están por la batalla, los dos mueren de agotamiento. Ellos y el lector. Que se queda estupefacto ante una batalla Supersosa, páginas y páginas de intercambios de golpes que no nos pueden dar más igual. Sólo un momento en el que los cristales de un edificio explotan a causa de la onda expansiva de los golpes nos aporta un poquito de épica a una lucha que.... zzzzzZZzz....


Puesto número 2:
La “muerte” de Anakin Skywalker.
Vale, esta no es una muerte en el sentido estricto de la palabra. Pero como queda literalmente partido por la mitad mientras le devoran las llamas... cuenta como muerte. Y es que en la secuencia final del Episodio III de Star Wars podemos ver una lucha asombrosa entre Obi-Wan y Anakin. Hacen giros, piruetas, saltan en medio de la lava, sujetos a una plataforma que se hunde, luchan sobre robots minúsculos. ¡Pasada total!! ¡Acción inimitable! ¡Destreza asombrosa!! Y todo para que al final lleguen en tablas hasta un punto en el que Obi-Wan (Atención) ¡Se coloca en la parte de arriba en una cuesta y le dice a Ánakin “¡Ya he ganado, estoy en cuesta!” (Minuto 6:20 del video) Y lo asombroso es que tiene razón, Anakin intenta saltar por encima de él (¿El código Jedi impide el ataque directo o lateral?) y Obi-Wan... le lonchea todo lo que quiere y más. Es decir: todas las peripecias de un Jedi quedan desactivadas si uno, por ejemplo, se sube a un escalon. Hazlo, di “¡Casa!” y Darth Vader estaría perdido. Una de las mejores batallas con espadas de la historia del cine desactivada por el giro más patético imaginable.



Puesto número 1:
La muerte heroica más ridícula de la historia de la ficción.
Yo soy más (o era más) de Star Wars, lo reconozco. Pero nunca he entendido el supuesto odio entre los fans de Star Wars o Star Trek. A mi el capitan Kirk (El mítico capitán de la Enterprise) me gusta bastante. No tanto como Spock, pero mola. Ha luchado con su nave contra incontables enemigos, es un estratega consumado, es el héroe galáctico definitivo. ¿Cuál puede ser la muerte de Kirk? Pues lo lógico sería lo que hicieron con su padre en esa nueva versión tan irregular de Star Trek: morir como última defensa de la tierra contra un temible ejercito invasor. Morir a bordo de su nave y vendiendo cara su prolongadísima derrota final. Pues no. El motivo de la muerte del Capitán Kirk fue el mismo que el de otro grande: Murillo. Y es que los dos fallecieron por caerse de un andamio. Como lo lees. El Capitán Kirk está retirado y tomando tan tranquilo un gin-tonic cuando aparece el nuevo capitán del Enterprise, el capitán Picard. Picard le pide ayuda para su misión cuando aparece un malo cuyo nombre no recuerdo. Picard y Kirk empiezan a perseguir al malvado saltando de terracita en terracita. Y cuando digo terracita me refiero a un puente que parece construido por Benito y Compañía, porque a poco que sopla el viento se viene abajo y el capitán Kirk se cae desde unos cuatro metros de altura. Un instante después el estratega más brillante de la flota estelar fallece. Yo creía que estaba viendo un sketch, pero no. Ese es el final de James Tiberius Kirk.



Qué triste, dios mio!!

martes, julio 14, 2009

Olé!!

Lo siento pero... es lo que hay!!

jueves, julio 09, 2009

Nombres

¿Será posible que lleve más de una hora delante del ordenador sin hacer nada porque soy incapaz de "bautizar" a algunos personajes? Y es que inventar nombres nunca se me ha dado muy bien, confieso.

De modo que paso de pensar más y saco a concurso el nombre y apellido de...

1) Hombre de 42 años. Tipo bastante culto pero que se gana la vida de un modo... poco legal.
2) Hombre de 50 años. Doctor e investigador.
3) Hombre de 60 años. Retrasado mental.
4) Mujer de 60 años. Enfermera.

¿El premio? Aparecer en los agradecimientos de la película, que no es poco. ¿no?

miércoles, julio 08, 2009

Homenaje

Sí, lo sé, que no escribo nada.

Pero para que veais que no he desconectado (del todo) del mundo exterior os pongo aquí el que para mi es, sin duda, el mejor homenaje que se puede hacer al genial Michael Jackson que, para los que no se han enterado aún, ha fallecido.

Por si no lo sabeis, digo.

Buenísimo: Eternal Moonwalk.

martes, junio 23, 2009

It works

1) Disipador térmico de cuadruple hélice de alta velocidad.

2) Contenedor acotado de hidrógeno y oxígeno en estado sólido.

3) Depósito-conductor-dispensador de refrigerante en estado líquido.

4) Contenedor-acumulador-reciclador

5) Botella para beber que antes está "del tiempo" y ahora más fresca que a temperatura ambiente pero no tan desagradablemente fria como resultan las puestas a enfriar en el frigorífico.

Juro que funciona

jueves, junio 18, 2009

Cosas que no sabia que no me gustaban

Me falta tiempo, estoy terriblemente ocupado y, como demostración de ello, he elaborado la siguiente lista.

COSAS QUE NO SÉ QUE NO ME GUSTAN

Es decir, cosas que me apetecen hasta que las hago y entonces digo... si es que esto no me gusta. Lo curioso es que, un tiempo después, vuelvo a caer.

· El palulú. Morder un palo siempre es algo que mola, pero al rato (10 segundos) el sabor empalagoso, el palo hecho trizas en tu mano, la sensación de oso panda... no compensa. En mi descargo diré que hace ya bastantes años que me quité del Palulú, aunque ahora mismo... mordería uno un rato.

· La sobrasada. ¡Mmmm! Qué rica está la sobrasada. Me encanta. Pero no hay un sabor –salvo quizá el del palulú- que me canse más rápido. ¿Quién puede comer un bocadillo entero de sobrasada? Estáis locos.

· Los rollitos de primavera. Odio la verdura y, sin embargo, durante años me he pedido rollitos que nunca he acabado, ni de lejos. Por fin he roto el estigma, claro que... ¿existe algún entrante en los restaurantes chinos a parte del rollito o el pan de gambas?

· El algodón de azucar. Misma canción que con el palulú o la sobrasada. ¡Cómprame uno, cómprame uno! Dos pinzadas a esa sobredosis de glucosa y ¡qué asco! Se queda la boca como barnizada. Pero es que, claro, con esa pinta de nube... ¡a ver quien es el guapo que no vuelve a caer!

· El gimnasio. Debe haber alguna alineación estelar que me hace olvidar que detesto los gimnasios. La única experiencia positiva que he tenido fueron mis clases de Kung-Fu (Sí, amigos, sé Kung-Fu) pero lo de ir a hacer pesas... ¿Existe algo más aburrido sobre la faz de la tierra? Tener un cuerpo cachas no es complicado por el esfuerzo físico en si, es complicado porque no existe nada más coñazo. Recordádmelo la próxima vez que diga de apuntarme a uno.

· Las peceras. Tener pecera... debería molar. Pero en realidad es un coñazo. Mi hermana Cristina era perseverante en ese tema y yo siempre me alegraba ¡Guay, una pecera! La emoción duraba lo que tardabas en darte cuenta de que los peces son animales, en contra de la creencia popular, muy poco cariñosos. Además, no sé si es algo generalizado o sólo ocurría en mi casa, pero todos los intentos de tener pecera acababan en terribles y masivas enfermedades que poco menos que provocaban que los peces se pudrieran en vida. Qué horror. Te juras que nunca volverás a tener pecera, pero muchas veces es mentira.

· Las camisetas con pegatina. Las camisetas, principalmente negras, no pueden llevar impresos colores muy vivos, ya que no hay tinte tan fuerte como para contrarrestar el tinte negro del algodón, de modo que si tienen algo impreso lo tienen impreso con una “pegatinas” adheridas a la tela. En ocasiones me compro alguna porque el dibujo me gusta, digo... no dan tanto calor! La uso en entretiempo! ES IGUAL. Aun en invierno un plástico pegado al cuerpo te va a hacer sudar como un animal. Pienso en usarlas como pijama y... lo mismo. No a las camisetas negras con pegatinas. ¿Es que nadie va a hacer nada al respecto?

· Los pijamas. Otra de la infancia. De pequeño, cada cierto tiempo, me daban ganas de dormir con pijama. Ignoro qué es lo que a mi se me escapa, pero creo que dormir con pantalones es contra-natura. Y tremendamente incómodo.

· Vacaciones Santillana. Definitivamente de pequeño era imbécil. O al menos más imbécil que ahora. Acababa el colegio y veía aquellos anuncios tan chulos de “Vacaciones Santillanaaaa” y poco menos que le rogaba a mi madre que me los comprase. No había pasado cinco minutos (ni cinco segundos tampoco) delante del maldito cuaderno-estropea-veranos cuando ya quería prenderle fuego. Tener morriña de los compañeros de clase y del recreo es lícito. De los deberes es de idiota. Y yo era idiota un verano, y otro, y otro... Por supuesto no completé ni un solo cuaderno, ya tenía bastante con los ejercicios de recuperación de las que me habían quedado, pero ¿y el cargo de conciencia por el trabajo autoimpuesto e incumplido? A veces creo que esa sensación nació con esos cuadernos y ya nunca me dejará.

Quizá por eso hago listas como esta en vez de estar escribiendo lo que tengo que escribir.

lunes, junio 08, 2009

El mejor regalo del mundo

Ahí va Bea.
¿Quien dijo miedo?







Ahí voy yo...









Sí, soy un privilegiado.

miércoles, junio 03, 2009

Publicidad subliminal

A ver...

Yo cuando estudié realización también estudié algo de publicidad. Allí nos hablaron de algunos de los "trucos" que se pueden usar para captar la atención de los posibles compradores. Entre las cosas a tener en cuenta está, claro, la atracción sexual. La atracción sexual y el deseo de "proyectarnos" en los protagonistas de los anuncios son los culpables de que el 99% de los que salen en la tele para vender algo sean modelos. El sexo vende, eso lo sabe todo el mundo. Y los publicistas se buscan las vueltas para que, de manera más o menos rebuscada, se pueda asociar su producto con un cierto deseo sexual.

Pero hay otros publicistas que dicen "¡¿Para qué me voy a andar por las ramas?!! Pon una tía buena y punto!!"

Quizá por eso hace un momento estaba leyendo la edición digital de EL PAÍS, cuando me ha llamado la atención una de los habituales anuncios que aparecen junto con los artículos. Ejemplo máximo de la sutileza y buen hacer.

El anuncio en cuestión es este:



¿Eh? ¿Y esta chica? ¿Qué venden? ¡Wualaaaa! Se acabaron los discursos y las justificaciones, se acabaron las patrañas ¿Para qué quieres ganar la lotería? ¿Para decir adiós a tu trabajo? No; ¿Para irte a recorrer el mundo? No; ¿Para encontrar el amor? No; PARA FOLLAR!! Asi de claro.

Y lo triste es que el anuncio funciona, a fin de cuentas me ha llamado la atención y aquí estoy hablando de ello.

Aunque yo creo que, ya puestos, deberían ser aún más claros y hacer algo por el estilo a esto.


Yo no sé vosotros, pero me voy a jugar al Euromillon!!

sábado, mayo 30, 2009

La vida se abre paso

Ayer Bea y yo lo teníamos todo preparado para irnos a pasar el fin de semana fuera. Ya tenía la mochila de la cámara de fotos al hombro cuando recogí la bolsa de Lolita que, por si alguien no lo sabe, es la Yorksire que vino de pack inseparable con Bea. Por mi está bien. La perra y yo nos adoramos mutuamente desde el minuto uno. Aunque también tenemos nuestras broncas, pero sólo las pocas veces que se hace pis en el pasillo después de haber salido. Esa tarde se había hecho pis. Sólo treinta segundos antes de coger mi cámara había tenido que limpiar un pequeño pero inconfundible charquito. Decidí no regañarla esa vez, a fin de cuentas ahora tenía que meterla en una bolsa diminuta junto con un montón más de equipaje para luego ir en taxi hasta la casa de los padres de Bea. Voy al salón para cogerla y de pronto veo que el pis no es todo. Parece estar haciéndose caca. La confusión dura apenas un segundo hasta que me doy cuenta de que lo que está expulsando tiene toda la forma de dos diminutas patas negras. Está pariendo.

El shock de encontrarte a tu perra pariendo cuando ni siquiera sospechas que pueda estar embarazada es tremendo. Hace ya dos meses tuvimos en casa durante cuatro días a otro Yorksire, Miki, con la intención de que se cruzaran. El pobre Miki es un Yorksire de la variedad “Toy” los cuales, incluso dentro de la familia de los Yorksire, son MUY pequeños. Y aunque Bea y yo hicimos todos los esfuerzos imaginables apenas conseguimos que su hombria (De un tamaño muy respetable en proporcion con el diminuto perrillo) rozase tímidamente el sexo de nuestra perra. Pues bien, resulta evidente que, o el esperma de Miki es de una bravura asombrosa, o ellos mismos lograron llegar a buen puerto en alguno de los momentos en que nosotros estábamos ausentes. No imagino cómo lo harian sin una escalera!

Ayer yo estaba a solas con la perra cuando ella decidió que fuéramos más. En ese mismo momento llamé a Beatriz que, cuando apenas dije la primera sílaba de “Pariendo” ya estaba gritándole a su padre que la llevase en coche para casa. Ayudé a la perra lo más suavemente que pude, mientras me maldecía por haber dicho durante las anteriores semanas que sus evidentes cambios físicos se debían a un embarazo psicológico (Los cojones psicológico!!) Ahora mismo tenía la expresión concreta de la pasión de Miki en mis manos. ¡Y respiraba! Al rato vino el segundo y último de los cachorros. Diminutos. Ciegos. Negros. Haciendo un esporádico “Miiii” que hacía que las orejas de su madre se alzaran de inmediato.

Fue increíble. Me acordaba de aquella frase de Jurasic Park “De un modo u otro... la vida encuentra el modo de abrirse paso” Y vaya si lo hace!!

No nos importó quedarnos sin viaje. Este es más interesante.

Eso sí... menuda noche nos han dado los cabrones.


miércoles, mayo 27, 2009

Un buen día

El otro día la madre de Bea, Angela Navarro, presentó en Puerta de Toledo una iniciativa sobre la belleza que me parece, cuando menos, interesante. De hecho me parece la hostia, para qué voy a decir otra cosa.

Esta iniciativa consiste, como casi todas las buenas ideas, en un concepto muy sencillo: Ofrecer a pacientes con síndrome de Down las mismas alternativas estéticas que a cualquier otra persona. De este modo, además de la belleza –que no es poco- se potencia también la autoestima, la integración social y, muy importante, se mejora el concepto de individualismo en unos pacientes que muchas veces ven muy mermadas sus posibilidades de elección. El sábado pasado pudieron elegir entre diferentes estilos, les hablaron de trucos de belleza adaptados a su peculiaridades, y se les demostró que no hay necesidad de ceñirse a una estética predefinida y anticuada para verse bien.

Y lo que más me alegra es que no fue un evento de un día. Fue el primer día de un evento que, si hay suerte y un poco de lógica, ya no se detendrá.

Yo tuve la suerte de poder estar ahí para hacer algunas fotos. La alegría, las sorpresas, las risas y la ilusión no se puede reproducir de ningún modo, pero os dejo algunas fotos de un día que para mi, y para todos los presentes, fue bastante especial.